¡EMPEZAMOS! ¡IA A LA VISTA!

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Estos últimos días han pasado lentos y un tanto monótonos, aunque no por ello aburridos. Desde que le dimos luz verde a la Fábrica de sueños para comenzar al fin nuestro primer tratamiento, nos encontramos en una nube grisácea de miedo y esperanza a la vez. Miedo a lo desconocido. Miedo a lo que pueda pasar. Miedo a que las cosas no salgan bien. Y esperanza, mucha esperanza de que nuestro sueño se cumpla. Caminamos con tanta desconfianza que continuamente tenemos la sensación de que caemos al vacío.

A pesar de padecer SOP y de que mi FSH no está para tirar cohetes, en la clínica nos han recomendado empezar por una IA. He de confesaros que, por mi parte, prefería ir directamente a una FIV porque me preocupa demasiado la calidad de mis óvulos. No soy tonta, ni mi FSH ni mi LH están en sus mejores valores. Ya os he hablado en otras ocasiones acerca de la FSH, pero esta es la primera vez que hago referencia a la dichosa LH, así que os explicaré brevemente de qué se trata. Esta hormonita (estrechamente ligada a la FSH) también es conocida como Hormona Luteinizante y controla la maduración de los folículos, la ovulación, la iniciación del cuerpo lúteo y la secreción de progesterona. En definitiva, estimula la ovulación, dicho en pocas palabras.

En mi último análisis hormonal, tanto la FSH como la LH salían un tanto elevadillas. No demasiado, pero lo suficiente como para que yo decidiera prestarles atención. Es un síntoma claro de SOP y podría detonar una insuficiencia ovárica o una menopausia precoz. Todo grandes noticias a mi alrededor, sí señor (nótese la ironía). Por esa razón, yo habría preferido meterme de lleno en una FIV. Pero mi gine me animó a realizar un par de intentos de inseminación artificial; según él, no existe un problema excesivamente serio como para ignorar este tratamiento.

¿En qué consiste?

La inseminación artificial consiste en la introducción del semen, previamente tratado en el laboratorio, en el interior del útero de la mujer, en las horas próximas a la ovulación.

¿Cuándo está indicada?

– Alteración de la ovulación.

– Disminución del número o de la movilidad de los espermatozoides presentes en el semen, y/o anomalías en los mismos.

– Dificultad de penetración de los espermatozoides en la cavidad uterina.

– Causa desconocida de infertilidad o esterilidad.

Leyendo el consentimiento para realizar la IA que me entregaron en la clínica, he llegado a la conclusión de que existen dos puntos que se me han atragantado y apenas puedo digerirlos. El punto número uno habla acerca de los resultados y el porcentaje de éxito. El punto número dos ofrece alternativas ante el fracaso de la técnica.

Me ha dejado bastante descolocada leer que, en general, la media de embarazo por ciclo en nuestra clínica se encuentra en el 20%. Sólo un veinte por ciento de posibilidades de éxito. Sólo. Hay un ochenta por ciento de posibilidades de que salga mal. Es una diferencia aplastante, cruel, despiadada. ¿Cómo podríamos conseguirlo teniendo una media de embarazo por ciclo de un 20%? Incluso para mí, que siempre me he considerado una mujer soñadora y luchadora, me parece muy poco. La realidad es que la IA, comparada con la FIV, tiene un porcentaje de éxito muchísimo menor. Y tener un ochenta por ciento de posibilidades de que no lo consigamos no es algo que me deje muy tranquila. Rubio dice que pienso demasiado, que le doy demasiadas vueltas a todo, que siempre me pongo en lo peor y así no contribuyo en nada a lo que nos ocurre. Sé que tiene razón en cada maldita palabra, pero yo no puedo evitar pensar que no las tengo todas conmigo. Siempre he tenido ese mecanismo de defensa, prefiero ponerme en lo peor para que la caída sea mucho más mullidita. Rubio no quiere oír hablar de porcentajes ni resultados, él sólo quiere sentir que está haciendo todo lo posible por cumplir nuestro sueño.

A medida que iba pasando las páginas y leía con atención cada punto existente, me deprimía más y más. Hasta que finalmente aparecieron ante mí unas palabras que nunca habría querido leer. Alternativas ante el fracaso de la técnica. Siete palabras que pueden hundirte y arrastrarte por el fango.

Si después de haber realizado de TRES a SEIS ciclos de inseminación artificial no se ha conseguido el embarazo, en ese momento se recomienda un tiempo de espera y reflexión antes de adoptar una de las siguientes decisiones:

– Profundizar en el estudio de la esterilidad femenina. Iniciar otras técnicas de reproducción asistida (FIV, inseminación con semen de donante u otras).

– Plantearse la situación personal y familiar como pareja sin hijos o iniciar los trámites para informarse y, en su caso, solicitar la adopción de una niña o un niño.

– Volver a iniciar el tratamiento.

Un tanto desmoralizante, ¿verdad? Entiendo que en las clínicas quieran lavarse las manos y que no te aseguren conseguir el embarazo, pero leer que puedas replantearte tu propia situación personal como pareja sin hijos me resulta bastante doloroso. No me gustaría tener que replantearme esa idea jamás. Quiero luchar y que mi sueño se haga realidad. Quiero conocer a Canica, descubrir el amor más incondicional de todos, quiero amar y enamorarme como nunca antes lo había hecho. Porque me muero de ganas de ser madre. Y nadie puede impedírmelo ni decirme que no lo intento con todas mis fuerzas.

He aceptado, no sin que resulte doloroso, que mi camino hacia mi Pequeña Canica será más largo y agotador de lo que yo habría querido o imaginado. Sí, lo he aceptado. No me autocompadezco ni busco despertar lástima en los demás, es una simple y cruel realidad. Por mucho que me duela reconocerlo, ser mamá es algo que se me resiste, que se me ha negado por puro capricho del destino. El universo se ha confabulado para no darme aquello que tanto deseo. Los astros, los planetas, las estrellas, llamémoslos como queráis, se han alineado para que yo, Elora Dannan, conozca cada día lo que es el sacrificio y la perseverancia para conseguir que este sueño, que apenas he llegado a rozar con los dedos, se haga realidad. Y, aunque he aceptado que mi camino será más difícil que el de otras mujeres que me rodean, no deja de resultarme tan doloroso que a veces me quedo sin respiración.

No me gusta despertar lástima en los demás, no quiero que nadie diga acerca de mí “la pobre chica que no puede tener hijos” sintiendo una fingida pena hacia mi persona mientras se ocupan de sus hijos. Quiero que, cuando todo esto haya acabado, lo único que pueda escuchar sea un “¡La cabrona lo consiguió!” y yo sonría feliz y completa de tener a Canica entre mis brazos.

Considero que aceptar que nuestro camino no será fácil supone una gran fortaleza por nuestra parte. No es fácil aceptar que nuestro deseo de ser madres se demorará más de lo que queremos y que acabaremos hasta las mismísimas narices de los médicos, las consultas, los tratamientos y la medicación, por no hablar del desgaste emocional y económico que supone. Pero renacemos como el ave Fénix después de cada caída, cogiendo impulso para continuar con más fuerzas de las que ya teníamos, sacando una sonrisa a pesar de las adversidades, sintiéndote orgullosa de ti misma por luchar por lo que quieres.

Cuanto cuesta volver a sonreír después de un negativo, ¿verdad? Cuanto cuesta reponerse de una caída dolorosa, ¿no es cierto? Cuanto cuesta sacar fuerzas de donde no las hay, levantar un muro a tu alrededor para que nadie pueda saber cuánto sufres en realidad, esbozar una sonrisa a pesar los problemas. Cuanto cuesta fingir que todo va bien, ¿verdad?

Y lo hacemos. Hacemos todas esas cosas cada maldito día como si ya fuera una costumbre para nosotras. Ser fuerte es una obligación, no una posibilidad. Soy una mujer que lucha por lo que quiere, y no lo digo con orgullo ni presumo de ello como si fuera un gran título que mostrar a los demás. Es un hecho, algo que se me ha sido impuesto y lo he aceptado no sin antes derramar demasiadas lágrimas. Es una realidad, algo innato en mí. No es una opción, es algo que tengo que hacer para encontrar al amor de mi vida, a mi Pequeña Canica, mi precioso bebé que tanto quiero incluso antes de conocerlo.

Este lunes está resultando un contraste de sentimientos para mí y todos ellos tienen un denominador común: el miedo. El miedo a lo desconocido y a lo que nos deparará este tratamiento.

Rubio, siento ser tan pesimista en ocasiones. Prometo corregir estos errores!

Gracias por cada sonrisa que consigues arrancarme cada día.

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6 comentarios

Archivado bajo Cosas de la infertilidad, Inseminación Artificial

6 Respuestas a “¡EMPEZAMOS! ¡IA A LA VISTA!

  1. Yo también estoy empezando tratamiento (en nuestro caso, la segunda FIV). Sé que es difícil ser optimistas con estos porcentajes, así que solo te diré que intentes estar bien, que pienses que cada nuevo intento es un paso mas. Quizás no el último. Pero uno mas. Y si a pesar de todo te ataca el pesimismo, recuerda: tienes (tenemos) todo el derecho a “patalear” por lo que nos ha tocado vivir. 😉
    Un abrazo!

    Alba (nuestra última estación)

    pd.- espero y te deseo que caigas en el 20 por ciento del sí. Són dos de cada diez… porque no? 🙂

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    • Hola Alba! He de decirte que tu manera de ver las cosas me parece estupenda y mucho mejor que la mía, que me dejo llevar en ocasiones demasiado por el pesimismo. A partir de ahora intentaré pensar que cada nuevo intento es un paso más. Sí, tal vez no el definitivo, pero un paso más para cumplir nuestro sueño 🙂 Mi marido, en cambio, es de los que piensa como tú y siempre me anima a encontrar el lado bueno/positivo de las cosas.
      Espero que este nuevo tratamiento que estáis empezando sea el definitivo para ver el final feliz de este largo camino 🙂 Muchísima suerte!

      Un beso grandote!

      pd-. La verdad es que sí, sería increíble poder caer de lleno en el 20% del sí. No es fácil, pero lo intentaremos 😉

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  2. Hola Elora!
    Yo, como tú, estoy también en tratamiento de IA. Cuando mi doctora me dijo, como a tí, que las probabilidades de éxito de la IA es del 20%, me quedé también parada. ¿Cómo puede ser tan poco? Pero consultando información, resulta que los embarazos con relación sexual convencional tienen menos probabilidad de ocurrencia, por lo tanto, si “las otras” se preñan teniendo relaciones, por qué no vamos a preñarnos nosotras con IA?? Bueno, es mi forma de verlo y de intentar animarme.
    También sé de algunas chicas a las que su médico les ha dicho que las IA no sirven para nada, pero, en ese caso, por qué las hacen? Está claro que en las clínicas privadas da que pensar, ya que les interesa que te hagas cuantos más tratamientos mejor (esto, como casi todo en la vida, es un negocio, y muy lucrativo además) Pero yo en mi caso, estoy haciendo el tratamiento por la Seguridad Social. De verdad crees que harían IA en la SS si no sirviera para nada??
    Tenemos muchos miedos y cualquier dato mínimamente preocupante se nos grava a fuego en el cerebro, pero hay que intentar ser positivas y afrontar esta situación con la mayor entereza posible.

    Muchos besitos guapa!

    Le gusta a 1 persona

    • Hola Paula! La verdad es que nunca lo había pensado así, nunca me había parado a pensar que las probabilidades de los embarazos con relación sexual son más bajas que con estas técnicas, eso siempre anima un poquito cuando estás metida de lleno en este mundo, ¿verdad? A mí me han recomendado la IA a pesar de padecer SOP porque mi doctor dice que no existe ningún otro problema aparente que nos haga desechar esa opción, y como por ahora me han transmitido mucha confianza y, sobre todo, humanidad, me fiaré de la clínica y haré lo que me digan 🙂
      Me hubiera gustado poder llevar todo esto por la SS pero aquí, en Galicia, las listas de espera son bastante largas, por eso nos animamos a ir a una clínica de fertilidad. ¡Espero que nos traiga suerte! 🙂
      El miedo a que todo esto no salga bien suele bloquearme y a veces me pongo en lo peor, pero siempre es un gusto ver que hay chicas como tú que lo afrontan de la mejor manera posible y, sobre todo, siendo positivas. Peco de negativa cuando veo unos porcentajes tan chiquitines de éxito pero, ¿quién nos dice a nosotras que no podremos formar parte del 20% del sí? 😉
      Mucha suerte en tu tratamiento, cada vez estamos más cerca.

      Un beso grandote!

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  3. Hola soy Estrella y soy muy novata. También yo me acabo de embarcar en mi primer tratamiento de fertilidad. Hemos ido directos a FIV- ICSI, por esterilidad masculina moderada. Estoy en mi 6º de inyecciones y todo se ha precipitado mucho , pero estoy muy feliz.

    Me quedo en tu rinconcito y te invito a pasarte por el mio destrellamamafiv.wordpress.com

    Un besito y mucho ánimo!

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    • Hola Estrella! Muchas gracias por pasarte y bienvenida a mi mundo! 🙂
      Yo sigo esperando a que la indeseable haga su aparición para poder empezar con los pinchazos de la IA… En mi caso, hubiera preferido ir directamente a FIV por mi SOP y mi FSH que no es muy allá, pero el gine nos recomendó primero probar con la IA. Si no funcionara, me gustaría pasar directamente a la FIV, la verdad!
      Pero no quiero adelantar acontecimientos 😉 Estoy muy ilusionada con este tratamiento, pero tengo los pies en la tierra a la vez. Siempre hay que encontrar el equilibrio, ¿verdad?
      Un gusto tenerte por aquí!
      Te sigo en tu blog.

      Un beso grandote!

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