Archivo mensual: diciembre 2014

¡FELIZ 2015!

He tenido unos problemillas con el ordenador y eso me ha mantenido alejada de la blogosfera más de lo que me gustaría. Pero aquí estoy por fin, cruzando los dedos para que mi portátil no me ocasione más problemas.

Quiero desearos a todas un feliz 2015 y que este año nuevo que llega lo haga cargado de alegrías infinitas, ilusiones desmesuradas y, sobre todo, sueños cumplidos. Os deseo a todas y cada una de vosotras lo que me deseo para mí misma: que a pesar de los obstáculos, de lo difíciles que se pongan las cosas, no olvidemos lo fuerte que somos y que, antes o después, lo lograremos. Tenemos mucho amor dentro que dar y nos merecemos un bebé al que dárselo, ¿no créeis?

A mi modo de verlo, en este 2014 me he conocido de verdad a mí misma. He visto hasta dónde soy capaz de llegar por lograr mis sueños, he comprendido que unos baches estúpidos no van a pararme y he apreciado muchísimo más a la gente que me rodea. Tengo un marido excepcional, unos padres increíbles, una familia super volcada con nosotros y unos amigos (pocos, pero de los buenos) que siempre me ofrecen su hombro para llorar si lo necesito o me tienden una mano para acompañarme en el camino.

Pero no estoy aquí para agradecerles a los míos todo lo que hacen por mí. Estoy aquí para agradeceros a VOSOTRAS formar parte de mi vida. Porque gracias a vosotras, este camino ha resultado ser mucho más llevadero. Ya sois de las mías, mis compañeras luchadoras, mis niñas, mis amigas en la distancia. Con alguna de vosotras guardo una relación muy especial y solo puedo dar gracias a los astros o a los dioses por haberos puesto en mi camino. En este 2014 me he sorprendido sintiendo una conexión increíble con personas a las que no veo, con personas a las que jamás les he escuchado la voz, pero que comprenden a la perfección cómo me siento o que saben exactamente qué decir para arrancarme una sonrisa en mis peores momentos.

Este 2014 ha sido realmente especial gracias a vosotras. Hasta entonces, me sentía sola en mi lucha. Me sentía sola en mi camino. Pero eso ha quedado atrás. La mejor decisión que pude tomar este año fue abrir el blog y entrar a formar parte de la #infertilpandy, me siento como en casa.

Os deseo de corazón que el 2015 os traiga lo que tanto os merecéis y que, por fin, se cumplan de verdad nuestros sueños.

Así que…

Bienvenido 2015, trátanos bien! Porque vamos a por todas! 🙂

Un besazo gigantesco! Os quiero!

Anuncios

9 comentarios

Archivado bajo Caóticos pensamientos

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 11.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se necesitarían alrededor de 4 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de mi mundo

¡FELICES FIESTAS!

Entro un momentín para desearos a todas unas felices fiestas y espero que el gordito de rojo haya cumplido alguno de vuestros deseos. Para mí las Navidades son una época de contrastes agridulces y, especialmente este año, he vivido contrastes realmente extremos. Por una parte, he dado saltos de alegría y piruetas voladoras porque Rubio ha vuelto a casa por estas fechas y os puedo asegurar que no hay nada que pague esa felicidad. Tantas semanas separados sin estar cerca uno del otro empezaba a pasarme factura y verlo llegar a casa la víspera de Nochebuena me produjo una sonrisa imborrable durante todo el día.

Por otro lado, el lado menos bonito por decirlo de algún modo, han sido otras navidades sin nuestro bebé. Recuerdo que el año anterior todavía las vivía con ingenuidad y muchísima esperanza, no habíamos empezado los tratamientos y no sabíamos lo que se nos venía encima. Hemos aguantado las típicas preguntas de “¿Y vosotros para cuándo?” lo mejor que hemos podido y nos hemos hecho los locos, fingiendo no saber nada del tema. Si es que estamos hechos unos maestros del engaño! jejeje

Sólo quería desearos lo mejor de lo mejor a todas, os lo merecéis muchísimo! Sueño con todas mis fuerzas que el 2015 nos traerá lo que tanto anhelamos, un bebé al que darle todo el amor que llevamos dentro 🙂

Os dejo con unos regalitos molones con los que Rubio me sorprendió en Navidad 🙂 Son una chulada, ¿verdad? Teniendo en cuenta que se encontraba fuera del país y que tuvo que organizar una verdadera odisea para pedir estas cucadas… solo puedo quererlo todavía más!

Un besazo gigantesco a todas! Prometo ponerme al día con vuestras historias en los próximos días 😉

DSC01793

8 comentarios

Archivado bajo Caóticos pensamientos

DOMINGO DESDE EL SOFÁ

Hoy es domingo por la noche, lo que significa que me encuentro tirada en el sofá esperando a que empiece un nuevo capítulo de Modern Family, ¡adoro esta serie! Y mientras espero, me he dado cuenta de que apenas falta una semana y media para que acabe el año y todavía no hemos empezado la FIV. Reconozco que me muero de ganas por iniciar el tratamiento y sentir que esto avanza, pero hay algo aún más importante que eso: la llegada casi inminente de Rubio a casa.

Creo que ya os lo he comentado alguna vez, pero por su trabajo, Rubio pasa bastante tiempo fuera de casa. Esta vez, ese tiempo se ha alargado demasiado y este mes de diciembre apenas nos hemos visto (probablemente solo haya estado en casa cuatro días como mucho); y, ahora, por fin, después de tantas semanas separados, el momento del reencuentro se acerca. Llegará el día antes de Navidad y para mí ese es el mejor regalo de todos. No le he pedido nada más al gordito de rojo, solo que mi marido vuelva a casa.

Este año tan intenso en cuanto a clínicas, búsqueda de respuestas y tratamientos se refiere, me he dado cuenta de muchas cosas y una de ellas es la persona increíble con la que comparto mi vida. No me malinterpretéis, ya sabía lo maravilloso que es antes de esto, pero es cierto que en las peores situaciones es cuando mejor conoces a las personas, y a mí eso me ha hecho valorar todavía más al hombre que comparte la vida conmigo desde hace casi once años. Me he enamorado de él a otro nivel diferente, mucho más entregado, incondicional, inseparable y noble de lo que he experimentado jamás. He redescubierto a una persona increíble, entregada, que se desloma trabajando para poder cumplir nuestro sueño, que me coge de la mano siempre que me fallan las fuerzas o que me arrebata sonrisas en los peores momentos.

Para mí, diciembre era sinónimo de esperanzas e ilusión, del inicio de un nuevo camino, de un nuevo sueño que estamos deseando cumplir. Pero ahora lo único que deseo es que mi maridín regrese a casa, en donde todos lo estamos esperando con los brazos abiertos. Esta Navidad será diferente a las demás, será especial y más mágica porque puede que sea la última que vivamos siendo solo dos. ¿Y si las próximas navidades ya tenemos a nuestro pequeñ@ con nosotros? ¡Sería maravilloso!

Quiero creer que muy pronto nuestro sueño se hará realidad, así que viviré estas fiestas con mayor intensidad.

¡Voy a comerme el 2015 con patatas!

A ti, mi amor, gracias por todo, por lo bonito que haces mi mundo aún sin proponértelo.

“Quiero ser tu piel en el invierno para que el frío en ti no pueda entrar…”

7 comentarios

Archivado bajo Caóticos pensamientos

¡HE VUELTO!

¡Hola, hola! ¡Sigo viva!

Mi última entrada es del 2 de diciembre y, desde entonces, he tenido el blog un pelín paradillo. No ha sido por nada en especial, pero no sabía muy bien qué contar ya que no me ha pasado nada nuevo ni interesante. Rubio y yo seguimos en stand by, esperando el momento en que llegue mi amiguísima la de rojo para comenzar por fin nuestra FIV. Por un momento, valoramos la opción de iniciar el tratamiento en noviembre, pero no nos acabó de convencer la idea porque los resultados del cariotipo no llegarían a tiempo. Así que decidimos esperar un mes más y aplazarlo hasta diciembre.

Y en esas estamos. En los próximos días iré a recoger los resultados del cariotipo (no, no nos han llegado todavía. Por lo visto, hemos escogido el laboratorio más lentorro de todos!) y en cuanto tengamos luz verde, empezaremos con las banderillas. La verdad es que lo estoy deseando. Estos tres últimos meses sin tratamientos me han sentado genial, he descansado de cuerpo y mente. O puede que de mente no tanto. He tenido mucho tiempo para pensar, quizás demasiado. Y yo siempre tiendo a ponerme en lo peor, es como un mecanismo de defensa para no sufrir más dolor del estrictamente necesario.

En los últimos días he pensado mucho en la FIV, en lo que podría pasar y en lo que no, en el dineral que nos supone y en las esperanzas tan gigantescas que Rubio y yo hemos depositado en ella. Me da miedo poner todas mis esperanzas en un tratamiento, me aterra ilusionarme demasiado o creerme de verdad que esta vez tiene que ser la buena, porque el batacazo será el peor de todos. Ahora pienso en las IAs y las recuerdo con demasiada inocencia e ingenuidad, pensando que algo tan sencillo como eso sería la solución a todos nuestros problemas. Me equivoqué, lo pasé realmente mal y entonces comprendí que esto de la infertilidad es una carrera de fondo, que las cosas no son tan sencillas como creemos. Y quizás por ello me asusta tanto la FIV, porque no quiero volver a sentir que me rompo por dentro porque las cosas no salen como esperábamos.

No me asustan las banderillas, no me malinterpretéis, ese miedo lo he superado hace tiempo. Me da miedo el proceso en sí y también el resultado. No sé si responderé bien o no a la medicación, no sé si conseguiré buenos ovulines y embrioncitos preciosos (a mí todos me parecerán increíblemente bellos, de eso estoy segura) y no sé si esta vez será por fin la definitiva. Es todo cuanto deseo, que este camino tan agotador se termine de una vez, pero en la infertilidad no puedes dar nada por seguro.

A pesar de mis miedos, también me siento muy positiva y esperanzada. Quiero comenzar ya, quiero comerme a esa FIV y ganar esta batalla de una vez por todas. Quiero ser mamá, quiero que Rubio sea papá y no vamos a parar hasta conseguirlo. Me siento más fuerte que nunca, dispuesta a todo por mi pequeñín. Me caeré y me levantaré y estoy segura de que todo esto se verá compensado muy pronto.

Voy a dar carpetazo al 2014 y creer que el próximo año será el año de los sueños cumplidos.

12 comentarios

Archivado bajo Preparación para FIV

LAS VECINAS ENTROMETIDAS

Esta tarde he vuelto a casa de mi paseo diario con mis peludetes realmente enfadada. He tenido que comerme las lágrimas todo el camino hasta llegar a casa y desahogarme a fondo para sentirme mucho mejor. Hay días que parece que los astros se confabulan contra mí y querer tener ciertos momentos de paz me sale muy caro.

Cuando salgo a pasear con mis chiquitines busco distracción, evasión y, sobre todo, tranquilidad. A veces, los problemas desaparecen mientras camino o, sencillamente, se hacen un poquitín más pequeños. Pasear me relaja, me distrae, me transporta a un lugar agradable y diferente mientras me dejo engullir por la naturaleza verde y hermosa. Son mis momentos de paz, mis momentos en los que no me dejo caer a pesar de los problemas.

Por eso me duele tanto que me los arruinen.

Hoy salí a pasear con mis peludetes como hago cada tarde. Nos lo pasamos en grande, nos encanta disfrutar del tiempo tan extrañamente bueno que estamos teniendo en pleno diciembre. Grandullón Amoroso corre hasta quedarse sin fuerzas, Muñequita Linda persigue un pequeño insecto como si le fuera la vida en ello y Saltarín Inquieto corretea sobre la hierba húmeda, ladrando con diversión. Me gustan estos momentos porque me permiten ser realmente feliz y me olvido por un momento de todo lo demás. Supongo que es demasiado pedir disponer de cierta paz y tranquilidad a lo largo del día, porque una sola persona consiguió arruinarme el día por completo.

De camino a casa, me encontré con una de mis vecinas, que decidió acompañarme hasta su casa, próxima a la mía. La idea, evidentemente, no me entusiasmó para nada, pero no me gusta ser maleducada y decidí que ni siquiera ella me fastidiaría el paseo. Me equivoqué. Mi vecina es una persona realmente pesada, insoportable y, sobre todo, muy chismosa. Siempre me está dando la brasa preguntándome cuándo voy a tener un bebé o a qué espero para ser madre, así que supongo que comprenderéis porqué no me gusta pasar tiempo con ella. Intenté quedarme atrás a propósito varias veces con la excusa de que los perros estaban muy perezosos hoy, pero ni por esas decidió hacerse el camino hacia su casa ella sola. En un momento de la conversación (monólogo más bien), no se le ocurrió una cosa mejor que preguntarme si estaba embarazada, porque había echado un poco de “tripilla”. Sus palabras exactas fueron:

“- Oye, te ha salido un poco de barriguita… no estarás embarazada, ¿no? Porque tienes la forma y todo…”. 

Bien, Elora, tranquila, serénate, piensa en cosas no homicidas, piensa en cosas no homicidas… Por supuesto, le dije que no estaba embarazada, que simplemente tengo unos kilitos de más (gracias SOP y banderillas, sois lo más!). Mi querida vecina no se quedó tranquila con mi respuesta, así que continuó con su monólogo:

“- Bueno, si no quieres decirlo todavía, no lo digas. ¡Si total me voy a enterar igual!”.

Todo esto en un tono jocoso partiéndose el culo la tía. A estas alturas de la conversación decidí no poner lo otra mejilla y dejar de sonreír como hago siempre y me quedé en silencio, ignorándola totalmente. No quería hablar más con ella, sólo quería que se fuera y que me dejara en paz. Me estaba haciendo sentir realmente incómoda; yo sólo quería coger a mis chiquitines y apurar el paso lo máximo posible para dejarla atrás. Antes de irse y dejarme echa mierda, me dijo unas palabras que me hicieron mucho daño, tanto que todavía no comprendo cómo conseguí guardarme las lágrimas sólo para mí.

“- Hay que ver, ese bebé no quiere venir, ¿eh? Vas a tener que cambiar de marido, que se ve que no funciona. Busca otro, ya verás qué rápido te preñas”.

Ole sus cojones. Ole!

De regreso a casa, me topé con una vecina que está embarazada (WTF!?! ¿El universo se está riendo de mí o qué demonios pasa?) y con tono despreocupado me dijo desde el balcón que me tenía que animar a tener un bebé, que ya me va tocando. No recuerdo exactamente qué le contesté porque yo sólo quería irme para mi casa. Aguanté todo el camino como pude pero en cuanto cerré la puerta y me encontré resguardada por la protección de mi hogar, dejé salir todo lo que llevaba dentro. Y lloré. Lloré tanto que Grandullón Amoroso vino a sentarse a mi lado y apoyó su cabeza en mi regazo, mirándome con preocupación. Y no tardó en acompañarme también Muñequita Linda, que meneaba el rabo de un lado a otro mientras me golpeaba con el hocico para que la acariciase; se quedó sentadita a mi lado, dejándose achuchar.

Me he quedado echa mierda porque me estoy esforzando en practicar ejercicio cada día para intentar perder unos cuantos kilillos y empezar la FIV en las mejores condiciones, pero debido a mi SOP no me resulta tan sencillo adelgazar. Adelgazo, sí, pero a un ritmo mucho más lento y tengo que ser muy constante con el ejercicio y no descuidar mi alimentación. Y va la desconsiderada y me dice que he engordado, que he echado barriga y todo! Sé que ella no sabe nada de lo mío, pero hoy me apetece quejarme. Además, estoy harta de que me pregunte si ya me he quedado embarazada o no, o de que dé por hecho que mi marido no “funciona” porque no me ha “preñado”. ¿Qué coño sabrá ella de nuestros problemas o de lo que estamos viviendo? Es una auténtica bocazas que tiene la sensibilidad en el culo, así de claro os lo digo. Me molesta que hable con esa libertad de mi marido, haciendo tanto daño con sus palabras.

Estoy cansada de la gente entrometida y chismosa que se cree con el derecho de meterse en mi vida como si fuera la suya propia. Vivir en un pueblo pequeño es lo que tiene, todo el mundo se conoce y se creen que por eso ya pueden entrometerse en cualquier cosa.

En fin, enseguida se me pasará, pero vaya mal rato que me ha hecho pasar, madre mía…

33 comentarios

Archivado bajo Caóticos pensamientos