Archivo de la etiqueta: foliculo persistente

ALGO INESPERADO (II)

Finalmente, las predicciones de mi gine se cumplieron y, tal y como me había afirmado, la de Rojo hizo su aparición esa misma noche. A la mañana siguiente, llamé a la clínica para contarles que el Utrogestan había hecho su función, ¡por fin! Me dieron cita unos días después para realizarme una ecografía y darme las pautas para comenzar a pincharme Fostipur.

Aquella mañana amenazaba lluviosa. El cielo, en un tono gris plomizo, parecía advertirme de los acontecimientos. Un grupo de nubes oscuras avanzaba lenta y pausadamente sobre mi cabeza mientras me dirigía a la estación para coger el tren. Ya de camino, comenzó a llover. Al principio no era más que una lluvia fina y molesta fácilmente ignorada con la ayuda de un paraguas, pero más tarde se transformó en algo tan intenso y descomunal que llegó a paralizar el movimiento de la ciudad. Todos corríamos espantados con nuestros paraguas a cobijarnos bajo algún edificio o parada de autobús, apiñados y prácticamente sin espacio para nadie más. Para cuando llegué a la clínica, estaba empapada. No puedo explicar porqué, pero tenía un nudo en la garganta casi imposible de tragar, tenía la horrible sensación de que nuestros planes se verían modificados una vez más. Ya os había dicho que soy medio bruja, ¿verdad? Porque no me equivoqué.

Mientras el doctor me realizaba la ecografía, encontró el folículo persistente del que me había hablado mi gine en su consulta hacía unos días. Puso mala cara y soltó un “Uy!” por lo bajo que me hizo temblar hasta los huesos. Escuché cómo le decía a la enfermera “quince” mientras hacía unas mediciones y, después de mirar y requetemirar la pantallita, me dijo que podía vestirme. Cuando regresé junto a él, comenzó a explicarme que con ese quiste tan inoportuno, no podía empezar a pincharme. “Todavía no es el momento, no podemos arriesgarnos” me dijo con franqueza. “Dejaremos pasar todo el fin de semana y veremos qué tal estás el lunes. Dependiendo del resultado, decidiremos qué hacer”.

He de reconocer que salí de la consulta muy desanimada. Otra piedra en el camino. Otra pausa más. Otro aplazamiento. Esto parece no acabar jamás, pensé. El tiempo es muy caprichoso durante los procesos de reproducción asistida y se transforma en un cruel dictador lento y pausado, otorgándole más horas a cada día, ralentizándolo todo a tu alrededor.

Imagen

Ha sido un fin de semana muy entretenido rodeada de amigos y familia y, pese a ello, el fantasma de la duda y el miedo no me ha abandonado en ningún momento. He intentado no pensar demasiado en el tema pero en mis momentos de soledad, en los minutos previos a quedarme dormida en la cama, inevitablemente ha venido a mi cabeza la idea de que no habrá ningún cambio, de que ese quiste molesto e inoportuno continuará riéndose de mí en la próxima ecografía de mañana. Supongo que si mis vaticinios se cumplen (y se cumplirán, en serio, creo que podría vivir de mi don de profetizar contratiempos), me recetarán la píldora anticonceptiva durante un mes para que el quiste desaparezca del todo y así poder empezar sin ningún tipo de lastre.

He de reconocer que no me preocupa demasiado que nuestros planes se detengan durante todo un mes. Una vez que te has acostumbrado a esperar y has desarrollado una inexplicable paciencia que antes no tenías, treinta días no son nada. ¿Qué son treinta días comparados con todo lo que ya has esperado? ¿Con todo lo que has pasado? Nada, absolutamente nada.

Tan sólo espero que mi paciencia recién descubierta no me la juegue y me permita esperar sin darle demasiadas vueltas al tema. Sé que en algún momento podremos empezar y será entonces cuando sienta que todo este camino va hacia alguna parte.

Mañana vuelvo a la clínica y espero tener buenas noticias!

Mi Canica, no puedes imaginarte las ganas que tengo de que aparezcas por fin!

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de la infertilidad

ALGO INESPERADO

Imagen

Esta tarde acudí a mi gine de confianza para que resolviese mis dudas acerca de la ausencia total y absoluta de mi regla después de tomar Utrogestan. Al parecer, tengo un folículo persistente en el ovario derecho que me está ocasionando ciertos problemas. Se trata de un folículo que ha ido creciendo durante la primera fase del ciclo y que no ha llegado a romperse, dando lugar a un ciclo anovulatorio. Uno de los síntomas que provoca es que la regla se retrasa, tal y como me ha ocurrido a mí. Le he preguntando a mi gine qué puedo hacer para eliminarlo, implorando algún tipo de medicación milagrosa que lo haga desaparecer definitivamente, pero me ha tranquilizado diciéndome que, en la gran mayoría de los casos, el folículo acaba rompiendo espontáneamente y que esto sólo ha sido algo pasajero y puntual.

Me ha mirado y requetemirado y me ha asegurado que mi amiguita la de rojo no tardará en hacer acto de presencia ya que el endometrio está listo y engrosado para facilitarle, por fin, su aparición.

Esto no es más que una piedra en el camino que retrasa, ligeramente, el comienzo de nuestro primer tratamiento. Al parecer, nuestra IA tendrá que seguir esperando unos días más (o espero espero). Y aquí hay dos opciones igualmente válidas:

  •  Siempre aparece algo nuevo que retrasa o modifica nuestro lento avance, demostrándonos que no hay nada más cruel y fastidioso que hacer planes o querer controlarlo todo
  • Nuestro bebé adora los meses más cálidos y sólo retrasa su concepción a propósito para disfrutar de los rayitos de sol y el calor agradable (como se parece ya a su padre, el muy cabrito!)

Personalmente, me quedo con la segunda opción! jajaja Me lo tomo como una señal de mi Canica, advirtiéndome de su predilección por el calorcito y el ambiente primaveral o veraniego, tal y como sucede con Rubio, que adora cuando los días se hacen más largos, las tardes en la playa, zambullirse en el agua del mar, las noches de tapeo en una terracita mientras disfrutamos de un tiempo inmejorable… Sí, nuestra Canica tendrá a quien parecerse!

Imagen

“Espera, mamá. Tan sólo espera”. Parece que mi trocito de cielo me esté hablando desde algún lugar recóndito de mi cabeza, animándome a superar los contratiempos con buena cara y continuar cuando sea el momento adecuado. Ay, mi chiquitín, lo mucho que me has aportado sin todavía conocerte. Será tan perfecto e increíble el momento en el que aparezcas para encajarlo todo…

Así que aquí estoy, deseando que mi gine no se equivoque y que este maldito folículo persistente no me dé mucho la lata y no retrase mucho más nuestros planes. De todas formas, si en lo que queda de semana mi amiguita la de rojo todavía no ha aparecido, el lunes tengo que llamar a la consulta para tomar medidas al respecto. ¡Espero no tener que llegar a ese punto! ¡Cruzo los dedos!

Mientras, para matar el tiempo y no pensar demasiado en el tema, me entretengo viendo series por internet (The Walking Dead, Vikings, Modern Family…), leer sagas literarias (románticas y paranormales, por supuesto) o dar grandes paseos con mis peludetes, aprovechando que el tiempo todavía nos acompaña. Grandullón Amoroso, Saltarín Inquieto y Muñequita Linda saben cómo distraerme y continuamente encuentran cosas que destrozar o ensuciar para que me mantenga ocupada. ¡Qué generosos ellos!

Espero que unos días todo este asunto se haya resuelto y que por fin pueda comenzar con las dichosas banderillas (¿quién lo diría? Con lo poco que me gustan las agujas!!).

Hay que ver cómo cambian las cosas y nuestro modo de verlas, ¿verdad?

Lo que antes me parecía horrible, hoy no es más que un paso insignificante hacia ti, mi cielo.

Cambiar de perspectiva es, en ocasiones, de lo más fascinante.  

5 comentarios

Archivado bajo Cosas de la infertilidad